divendres, 7 de maig de 2010

La forma de las manos puede indicar una enfermedad determinada

Actualmente se sabe que existe cierta relación en el estudio de la forma de las manos con una posible enfermedad. Por ejemplo: El síndrome de Down (se observan generalmente huellas anómalas en las palmas), la Psicosis (asociada al color cianótico y a posturas típicas de las manos), Ciertas afecciones circulatorias y pulmonares (dedos “en palillo de tambor” y uñas en “vidrio de reloj) y el Cáncer (se detecta en el desarrollo de las uñas).
El profesor Harold Cummins, en 1936, fue el primero en afirmar que las huellas palmares y digitales podían resultar útiles en medicina. El síndrome de Down se asocia a una tendencia a presentar menos remolinos, arcos y asas radiales que las puntas de dedo normales.
Los mongólicos presentan una tendencia mayor a tener esas asas en el pulpejo de su dedo anular, cuando la gente normal suele tenerlas en su dedo índice. Casi el 80 % de los mongólicos (frente al 7 % de los no mongólicos) presentan también la llamada línea simiesca en la palma, que es una línea horizontal y única que cruza de lado a lado las zonas más próximas a los dedos.
La Sociedad para el Estudio de Modelos Fisiológicos también afirma que la palma de la mano podría dar pistas sobre la personalidad de la gente, según las asas, remolinos y arcos en los diversos pulpejos. Por ejemplo, según esta Sociedad, un remolino en todos los dedos significa tendencias criminales, mientras que un arco en forma de tienda en todos los dedos sugiere rebeldía.
Al parecer, el mejor tipo de dibujo que se puede tener es el asa, ya que es un signo general de adaptabilidad.
Es fácil burlarse de estas ideas, sin embargo pudieran no ser tan descabelladas si se tiene en cuenta que el síndrome de Down está asociado a pliegues oculares determinados, una estructura diferente y a impresiones palmares no menos diferenciadas.
La cuestión es, si una anomalía mental se manifiesta en la mano, ¿porqué no podría hacerlo otras asociadas al carácter?